Acudir al teatro “El extranjero” es una cita casi obligada de la comunidad teatral independiente en la Ciudad de Buenos Aires. En esta oportunidad fuimos a espectar “La Falcón”, espectáculo escrito por Augusto Patané y dirigido por la gran Cintia Miraglia.

«La Falcón» de Patané – Dir. Miranda

Hace algunos años tuve el placer de presenciar, en ese mismo espacio, otra puesta de Cintia, en aquella ocasión “El casamiento” (de Witold Gombrowicz). Recuerdo hasta el día de hoy distintos momentos de aquella maravillosa puesta, que me atraparon y conmovieron como pocos espectáculos.


En esta oportunidad, la directora vuelve a concretar una dirección súper efectiva, pero con un género teatral completamente distinto a lo que hizo con aquel texto polaco, proponiendo al mercado teatral porteño un espectáculo impecable.

«El casamiento» de Gombrowicz – Dir. Miraglia

No es mi intención relatar argumentalmente la obra (dejo esto al espectador que concurra), pero desde ya que la construcción del espacio ficcional, invadiendo el de los espectadores predispone a integrarse de inmediato con la idea espacial. Esto acontece sólo cuando se encuentra materializado correctamente, y este por supuesto que lo está. Invita a un primer aplauso, y a repetir este mecanismo constantemente.
Sucedió que en diversos momentos algunos espectadores casi sin querer expresaban opinión, reaccionaban, aseveraban, y esto sólo pasa cuando ocurre el teatro en ellos. “Allí hubo teatro” dice uno de mis maestros (Luis Cano). Esa ilusión de realidad, que al ser tan profunda, disminuye las convenciones de comportamiento social dentro de un teatro y se materializa en una palabra, un sonido, un gesto del espectador, que imperiosamente necesita ser expulsado del cuerpo en voz alta.

Los intérpretes brindan un completo show (musical y actoral).
Siempre se agradece la correcta utilización de las herramientas de los mismos (cuerpo y voz), que si bien es de su exclusiva responsabilidad, no siempre en las obras podemos encontrar la calidad que se encuentra en este. La versatilidad en los actores y actrices es de admirar, a nivel actoral, de ejecución de instrumentos y canto. Una experiencia para no perderse.
Una nota especial es lo ocurrido en la función que pude apreciar. En esta función (y creo que por dos más) uno de los actores (Federico Justo), además de sus dos propios personajes, se encuentra reemplazando al personaje de una actriz que no puede realizar estas funciones, un trabajo excepcional de este actor-músico que nos conduce en este viaje imaginario a principios del siglo XX.

Siguiendo en esta línea, la dirección actoral es magistral.
Y aquí la mano de la dirección con sus hilos invisibles hacen que casi no pueda verse el artilugio. Sorprende, personajes aparecen y desaparecen, la musicalidad no solo en las canciones, sino en los diálogos, tiempos de respuesta y ritmo de cada una de las escenas.
Existe una sóla cuestión que me queda resonando, aunque no puedo develar su causa. En la primera escena de Ada con su hermana, la actuación es prácticamente frontal, y luego este procedimiento (con estos dos personajes) se repite en varios momentos de la obra. Quizás sea una referencia a los modos de actuación del cine de la época, quizás para lograr mayor conexión con el público, no lo consigo enlazar a partir de los signos provistos, porque sólo sucede con estos dos personajes.

Respecto de la iluminación, estamos ante un diseño delicioso. Perfectamente ejecutado en sus movimientos, tiempos y efectos dramáticos conseguidos. Un contraste de colores zonificados, que ocultan y muestran, que consigue dirigir la mirada hacia donde la dirección quiere, jerarquizando zonas sin dejar de hacernos ver otras, un ejemplo clarísimo de cómo se ilumina en teatro. En algún momento de la canción del dúo Falcón-Canaro la actriz no quedó exactamente en la luz, pero se comprende que son pequeñísimos errores del vivo, que suceden porque al final, somos humanos.

La Falcón» de Patané – Dir. Miranda

Si bien todos los momentos lumínicos fueron más que buenos, los momentos en que el “relator” contaba la historia, cuando el espacio tanto como el personaje se tornaban sepia era simplemente mágico. Esto sólo se consigue teniendo muy en claro el uso de los materiales, texturas y colores tanto de la luz, como de los géneros del vestuario y la escenografía.

El diseño de vestuario y los peinados están trabajados al detalle, los cambios ágiles que deben realizar los actores y actrices son un verdadero desafío y nos transporta sin dudar un momento hacia aquella época.
Otro dato que fundamenta la precisión de estos elementos es lo que se refiere a la diferencia del vestuario del personaje de la mujer de Canaro. No fue hasta que leí la biografía de Canaro y Falcón para escribir este texto, que hallé la información de que ella era francesa, por lo que de ahí se vincula aquella elección. No recuerdo si lo mencionan en la obra, pero me parece un signo muy atinado.

La construcción de los diferentes espacios en el gran espacio ficcional “radio-bar-restaurant-casa-escenario” es una gran síntesis de los años musicalmente activos de Ada. Se interpretan cada uno de ellos sin ningún problema en esa gran sinécdoque que la dirección de este espectáculo ha creado.
Esto, sumado a las ya mencionadas coreografías espaciales de entradas, salidas y desplazamientos de personajes, nos sumergen en aquellas décadas sin darnos cuenta, en un gran ensueño colectivo.

La dramaturgia escrita funciona sin ningún problema, avanza y nos mantiene en vilo de todo lo que acaece, tensionados entre los sucesos y conflictos de Ada y aquel, su mundo del ´20, ‘30 y ‘40.
También se agradece la delicadeza en la escritura y que, si bien puede admitir una perspectiva de género en algún momento, no pone una pancarta de explicitud por delante (que sucede a menudo en obras actuales), sino que muestra al personaje de Ada sin caer en maniqueísmos, como una mujer con sus dolores, sus sueños y miserias, pero humana.

Para finalizar, festejo al teatro y agradezco la invitación que me brindó esta compañía para compartir algunas palabras desde mi completa subjetividad y experiencia en esta función de sábado 13 de abril de 2024.

Viva el teatro!

Gustavo Insaurralde
Director Teatral – EMAD
Actor – Diseñador de Iluminación – Productor – Gestor Cultural
Co-Fundador «Experimento Escenario Teatro»

FICHA TÉCNICO ARTÍSTICA «La Falcón»
Dramaturgia: Augusto Patané
Actúan: María Colloca, Florencia Craien, Mónica Driollet, Federico Justo, Carlos Ledrag, Victoria Paez
Músicos: Federico Justo
Diseño de vestuario: Paula Molina
Diseño de escenografía: Victor Salvatore
Realización de escenografia: Victor Salvatore
Realización de vestuario: Paula Molina
Diseño De Iluminación: Cintia Miraglia
Fotografía: Nacho Lunadei
Prensa: Natalia Bocca
Arreglos musicales: Florencia Craien, Carlos Ledrag
Producción ejecutiva: Carambola Artes Escénicas
Producción En Gira: Alejandra Garcia
Producción: Augusto Patané
Dirección: Cintia Miraglia


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